¿ESTÁS CONTRATANDO AL WEDDING PLANNER ADECUADO? PARTE II

estás contratando al Wedding Planner adecuado

Preguntas clave para saber si estás contratando al Wedding Planner adecuado (Parte II)

Aquí va una serie de preguntas que ayudaran a despejar la duda, ¿estás contratando al Wedding Planner adecuado?

¿Cómo trabajas exactamente?

Como es el proceso,
los tiempos y
como se toman las decisiones,
un profesional no deja nada a la improvisación, tiene un sistema.

¿Cuántas bodas llevas al año?

Es importante.
Porque si alguien gestiona 30 bodas al año… haz números.
Eso significa que tu boda es una más.
Menos volumen suele significar más atención.
Más cabeza puesta en tu evento.
Menos “te contesto cuando pueda”.
Y en esto, la disponibilidad no es un detalle. Es lujo.

¿Organizas… o diriges?

Esto parece lo mismo, pero no lo es.

Organizar es:

Buscar proveedores.
Coordinar horarios.
Confirmar montajes.

Dirigir es otra historia:

Analizar cómo se va a sentir la gente.
Diseñar el ritmo del evento.
Decir “esto no encaja” aunque tú estés enamorada de la idea.

Un buen Wedding Planner no es un ejecutor.
Es alguien que orquesta.
Y a veces eso implica llevarte la contraria.

¿Que pasa cuando algo sale mal?

De esto hablamos con detalle en este post, os dejo el enlace aquí.

La experiencia no se nota cuándo todo va bien.
Se nota cuando se complica.

¿Cuales son tus honorarios?

Trabajas con comisiones, con proveedores impuestos, como se optimiza el presupuesto…

Un profesional serio no se ofende por esto.

Al contrario. Te lo explica sin rodeos.

¿Tiene estilo propio… o todas sus bodas parecen la misma?

Mira su portfolio con ojos críticos.

¿Ves parejas distintas o ves la misma boda con diferentes novios?

Si todo tiene la misma fórmula, probablemente estés contratando una estética cerrada.
Y si eso te encanta, perfecto.

Pero si quieres algo que hable de vosotros, asegúrate de que sabe diseñar desde cero.

¿Te sientes escuchada o impresionada?

En la reunión deberías sentir:
Trasparencia, experiencia, tranquilidad.

Sensación de que alguien va varios pasos por delante.
No solo con “qué bonito todo”.

La pregunta final que debes realizarte a ti misma

¿Qué riesgos estoy eliminando?

¿Cuánta responsabilidad estoy delegando?

¿Cuánto vale para mí la tranquilidad?

Un Wedding Planner no cobra por horas.
Cobra por responsabilidad.
Por tomar decisiones cuando tú estás emocionada.
Por sostener el evento cuando nadie lo ve.
Por asumir lo que podría salir mal.

Elegir Wedding Planner no va de Instagram.
Ni de costes u honorarios.
Tampoco de simpatía.

Va de:

Experiencia.
Disponibilidad real.
Criterio.
Honestidad.
Capacidad de ejecución.

Porque tu boda no tiene ensayo general.
Y el verdadero lujo no es que todo parezca perfecto.
Es que esté perfectamente pensado.

Esperamos que os hayan ayudado esta serie de preguntas para saber si estás contratando al Wedding Planner adecuado.

Clandestine

Wedding design studio.